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Medio Ambiente y Capitalismo

Medio Ambiente y Capitalismo.

Medio Ambiente y Capitalismo

Consecuencias ambientales del capitalismo.

Medio Ambiente y Capitalismo. Las masivas movilizaciones globales en defensa del clima y el medio ambiente muestran la preocupación social por el deterioro del planeta y de las condiciones de vida.

Incluso cuando las acciones del ser humano están indicadas para esta depredación de la naturaleza, no se enfatiza suficientemente la responsabilidad del modelo productivo del capitalismo.

Las protestas deberían centrarse más en este aspecto esencial que en el fenomenal impacto ambiental. El responsable del cambio climático es el modo de producción capitalista.

Una de las palabras clave de este sistema es crecimiento. La economía se basa en la explotación, procesamiento, consumo y disposición de recursos naturales limitados.

El capitalismo nos vende la posibilidad de un crecimiento ilimitado, pero esto es imposible porque, como ya dijimos, los recursos son limitados. Estamos en la encrucijada más difícil del planeta y siempre nos dicen que la solución es crecer.

No, la solución está en un reparto justo de la riqueza, trabajando con los recursos que tenemos y no en crecimiento para que nada cambie.

Las consecuencias del capitalismo en el medio ambiente se pueden ver con solo mirar a nuestro alrededor. El aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que comemos, … están contaminados. Muchas de las enfermedades que padecemos son causadas por dicha contaminación.

La construcción de infraestructura y el urbanismo salvaje destruyen el medio natural que nos rodea, perdemos biodiversidad, los paisajes naturales están desapareciendo, en conclusión estamos perdiendo calidad de vida.

También vemos muy de cerca el problema de la generación de residuos con la amenaza de los incineradores. Y muchos otros problemas que nos acechan todos los días. Estas consecuencias son lo que llamamos la huella ecológica, la huella ecológica que dejamos en nuestro territorio.

Pero hay otras consecuencias que no vemos directamente porque aparecen muy lejos de aquí, y como dice el refrán, ojos que no ven el corazón que no siente.

Nosotros en nuestro territorio no tenemos los recursos suficientes para poder vivir como lo hacemos, por eso, importamos recursos de otros países, generalmente países del Sur (Latinoamérica, África, …).

Estos recursos son explotados de manera totalmente insostenible y miserable, provocando contaminación, destrucción del patrimonio natural, acaparamiento de tierras, pobreza, hambruna, enfermedades, asesinatos, migración forzada, esclavitud laboral, dependencia económica de los países más ricos. , deuda externa, …

Las empresas transnacionales que están en origen son empresas americanas y europeas como Repsol YPF, pero también empresas vascas como Iberdrola.

Estas empresas se llevan los recursos naturales de estos países a un precio muy bajo, porque no son responsables de los daños económicos, sociales y ambientales que provocan. Y esa responsabilidad que evitan es lo que llamamos deuda ecológica.

La deuda ecológica es, en esencia, responsabilidad de los países industrializados del Norte, sus instituciones, la élite económica y sus empresas por la apropiación progresiva, por el control de los recursos naturales, así como por la destrucción del planeta. causados ​​por sus patrones de consumo y producción, afectando la sostenibilidad local y el futuro de la humanidad.

Sobre la base de esta definición, los pueblos del Sur son los acreedores de esta deuda y los deudores de los países más ricos. Esta deuda se sustenta en el actual modelo de producción industrial, el consumo excesivo, la producción exhaustiva de residuos, las emisiones de gases de efecto invernadero, así como el capitalismo y el libre mercado.

Como ciudadanos de estos países y consumidores de todos estos recursos, también somos responsables y estamos en deuda con la “deuda ecológica”.

Nuestro bienestar se produce a expensas del bienestar de los demás. Esta realidad debería ayudarnos a repensar y cambiar el modelo de desarrollo que tenemos.

 

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